Conforme se apague este año
los sonidos de la sucesión presidencial 2018 se empezarán a escuchar cada vez
con mayor intensidad.
Un ambiente que se calentará
más con los resultados de las elecciones para gobernador que se celebrarán en
once estados del país, muchos de ellos de una representación por demás
importante.
Ayer Federico Arreola en su
columna apunta ya una lista de precandidatos presidenciales. Menciona a los que
hasta ahora son los más evidentes. Y registra ya la categoría de los
independientes de tal manera que la participación de ese tipo de candidatos se
da por descontado que para el 2018 será un hecho.
Solamente los imponderables
de la política trabajaran para despejar el escenario de las luchas entre
precandidatos presidenciales, sean de partido políticos o sean los
“independientes”.
Vamos por partes.
1.- El caso de los
integrantes del llamado gabinete de seguridad nacional ha alcanzado niveles de
pérdida de credibilidad verdaderamente críticos.
Pero allí están.
La primera víctima del
proceso, ocasionada por las reglas no escritas de la sucesión presidencial, que
aparece en la lista de precandidatos de Federico Arreola es Miguel Ángel Osorio
Chong.
La Fuga de El Chapo le pegó,
sin duda, en la línea de flotación.
Y mucho tendrá que hacer el
secretario de gobernación, que como lo dijimos aquí el viernes pasado sigue
contando con la confianza de su jefe Enrique Peña Nieto, para mantenerse como
precandidato con plena viabilidad.
Y así de difíciles estarán
las cosas para el gabinete peñista en los años que vienen. Cualquier aspirante
presidencial debe manejarse con extremo cuidado porque los tiempos de la
sucesión son fatales y ya no habrá tiempo para recuperarse de errores de la
dimensión que representó la fuga de El Chapo.
Federico Arreola y yo hemos
visto de cerca las sucesiones presidenciales de los últimos cinco sexenios y
hemos compartido vivencias y observaciones sobre el asunto del poder en México.
Y ambos percibimos ya
movimientos que repiten historias del pasado.
Golpes bajos,
apresuramientos, equivocaciones en el trato del presidente en turno.
O comportamientos
cautelosos, apariciones sin riesgo y proyecciones bien calculadas de presencias
y ausencias en los foros políticos más relevantes del país.
Así son los precandidatos de
todos los partidos.
Y ahora la figura de los
independientes, que estará causando más inestabilidad en la lucha por las
candidaturas presidenciales del 2018, tendrá su propio protocolo en la medida
en que se conformen como un grupo.
Por eso es importante la
columna de ayer de Arreola toda vez que ya es pertinente ir sentando bases para
los acontecimientos que marcarán una nueva edición de la costumbre del poder en
México, como la llamaría en su tiempo el recordado Luis Spota.
2.- En esa lógica el jefe
del gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, reestructuró su gabinete la
semana pasada.
Con los cambios en su equipo
de trabajo Mancera mantuvo su condición de presidenciable después del
descalabra que sufrió ante MORENA el pasado 7 de junio.
Hay quienes dicen que Héctor
Serrano no dejará operar a su sucesora Patricia Mercado.
Pero Serrano se mantiene con
los intereses de un partido como el PRD que va en caída libre.
Y un partido en esas
circunstancias no le garantiza a Mancera un voto duro suficientemente atractivo
como apostarle todo a esa posibilidad de candidatura.
Mancera incorporó a dos
operadores políticos muy eficientes.
Amalia García que será un
contrapeso para Ricardo Monreal y en su momento para Serrano y los alicaídos
Chuchos.
Y Jorge Gaviño que conoció
como presidente de la comisión investigadora de la Línea 12 creada por la
Asamblea capitalina, los más importantes resortes, políticos y administrativos,
del sistema de transporte colectivo del Distrito Federal.
Un complejo sistema solo superado por los de
Inglaterra, Moscú, Nueva York, Londres y los chinos.
Mancera con esos operadores
políticos, le apuesta más, como considera Arreola en su columna, a ser un
candidato independiente fuerte, que a plegarse a un proceso partidista que los
desgastaría y no le garantizaría ninguna base electoral significativa.
3.- Finalmente coincido
nuevamente con Federico Arreola en que los presidenciables del 2018, desde muy
temprano, ya están bajo un intenso fuego. Un fuego que lo mismo puede ser de
enemigos o de amigos.
En el PRI Luis Videgaray,
Osorio Chong, Beltrones, la sorpresa que puede dar Aurelio Nuño si lo hace
cardenal a tiempo (para ser Papa primero hay que ser Cardenal).
En el PAN Rafael Moreno
Valle, Miguel Márquez, Gustavo Madero, Margarita Zavala.
En MORENA López Obrador.
En el PRD Mancera o Moreno
Valle si hacen alianza con el PAN finalmente.
Los demás, ya serán los
independientes que como El Bronco, Enrique Alfaro, Juan Ramón de la Fuente
están ya trazando sus coordenadas para dar una batalla que, ahora más que
nunca, tienen posibilidades de ganar.
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